150 años innovando en nutrición


To Press Releases listene 19, 2016

En Suiza, 1867, un bebé prematuro no podía ser amamantado, lo que era preocupante en un momento en el que muchos niños morían de desnutrición por la falta de alternativas eficaces a la lactancia materna. Henri Nestlé estudió el caso y alimentó el bebé con su nueva “harina lacteada”. Era el único producto que el bebé podía digerir y, gracias a él, logró sobrevivir.

El éxito de Nestlé se extendió rápidamente y gracias a su empeño, compromiso y espíritu innovador consiguió construir un negocio próspero. Su innovación, que permitió salvar una vida, es un modelo que ha perdurado en la compañía durante los siguientes 150 años y que refleja nuestra voluntad de satisfacer y anticiparnos a las necesidades cambiantes de los consumidores.

En todo el mundo, se consumen más de mil millones de raciones de productos Nestlé al día. La empresa opera en más de 197 países y emplea a casi 340,000 personas. Es una realidad muy distinta a la del pequeño negocio que fundó Henri Nestlé en Vevey, Suiza. Sin embargo, mantiene sus valores, el famoso logo del “nido” y su sede mundial en la ciudad.

Crecimiento en la era industrial

En 1866 la Anglo-Swiss Condensed Milk Company lanzó la primera leche condensada de Europa, otro producto que salvó vidas en la era previa a la refrigeración, cuando la leche fresca se estropeaba fácilmente en el transporte. En 1905, la Anglo-Swissse se fusionó con Nestlé para formar la Nestlé & Anglo-Swiss Milk Company.

El éxito precoz de la compañía se debió a su apuesta por productos basados en la ciencia y en modernas fábricas que permitían producir de manera eficiente. Los ferrocarriles y los barcos de vapor dieron acceso a nuevos mercados de todo el mundo. Además, Nestlé supo utilizar de forma eficaz los medios modernos de publicidad para informar a la población sobre los beneficios de sus productos: nutrición, calidad, seguridad, accesibilidad y sabor.

Otra ventaja que siempre han ofrecido los productos Nestlé es la “comodidad”, lo que se convirtió especialmente importante después de la Segunda Guerra Mundial, cuando más mujeres accedieron al mercado laboral, y la población demandaba productos fáciles de preparar.

En 1938, ya se podía empezar el día con un Nescafé, el primer café soluble que se preparaba simplemente añadiendo agua caliente. En 1948 se podría disfrutar de Nesquik, un polvo a base de cacao que se disolvía fácilmente en leche fría. Y hacia 1957, se podía terminar el día con pastas Maggi, los platos preparados en latas, que tuvieron mucho éxito.

Más facilidades en la cocina

Las latas no eran nuevas pero las comidas nutritivas en lata sí, lo que se convirtieron rápidamente en un segmento de gran crecimiento para Nestlé. Estos productos tenían una larga duración, eran fáciles de calentar y comer, y se podían disfrutar incluso en frío. Las latas también eran fácilmente transportables, por lo que se podían consumir de viaje. Estos productos ayudaron a construir nuestro mundo moderno.

A partir de 1960 también se pudo empezar a disfrutar de alimentos congelados y helados Nestlé, con los que la empresa entró en las neveras domésticas.

En 1986 Nestlé fue un paso más lejos creando el sistema Nespresso, que cambió nuestra experiencia del café premium. Nespresso fue otra innovación de Nestlé que mejoró la calidad de vida de las personas en cualquier lugar del mundo y en cualquier momento.

Nestlé entró por primera vez en el negocio clave de los chocolates en 1904 cuando se ocupó de las ventas de exportación para Peter & Kohler, incorporando más tarde marcas como Cailler y KitKat.

La nutrición personalizada: el futuro de la alimentación

Hoy los negocios de Nestlé incluyen bebidas, aguas, productos lácteos, chocolates, comida para mascotas e incluso productos para el cuidado de la piel. En 2011, la empresa amplió su liderazgo en Nutrición, Salud y Bienestar creando Nestlé Health Science para desarrollar productos nutricionales orientados, por ejemplo, a conseguir un envejecimiento saludable.

Estas innovaciones ayudarán a Nestlé a afrontar desafíos mundiales como la desnutrición, poblaciones en situación de crecimiento o envejecimiento y la obesidad. La pasión por la nutrición refuerza también nuestro compromiso por mejorar los productos reduciendo la sal, el azúcar y las grasas saturadas, y enriqueciéndolos con vitaminas, minerales, vegetales y cereales integrales.

En la celebración de sus 150 años, Nestlé mantiene la convicción de que, para prosperar a largo plazo, se debe crear valor para los accionistas, las comunidades donde se opera, y la sociedad en general.